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Leer en una hamaca

Trastorno del espectro autista

Actualizado: 27 ene

Los trastornos del espectro autista son un grupo de trastornos del desarrollo que afectan la comunicación y el comportamiento. Aunque el autismo se puede diagnosticar a cualquier edad, se conoce como un “trastorno del desarrollo” porque generalmente los síntomas aparecen durante los primeros dos años de vida.


Según el Manual diagnóstico y estadístico de trastornos mentales (DSM-5), una guía creada por la Asociación Americana de Psiquiatría que se utiliza para diagnosticar trastornos mentales, las personas con trastornos del espectro autista tienen:


  • Dificultad para comunicarse e interactuar con otras personas.

  • Intereses limitados y comportamientos repetitivos.

  • Síntomas que afectan la capacidad de esa persona para desempeñarse en la escuela, el trabajo y otras áreas de la vida.


Se utiliza el término “espectro” para describir el autismo porque existe una amplia variación en el tipo y la gravedad de los síntomas que experimentan las personas con esos trastornos. Los trastornos del espectro autista ocurren en todos los grupos étnicos, raciales y económicos. Las personas con estos trastornos tienen dificultad para comunicarse e interactuar socialmente, y además tienen intereses limitados y comportamientos repetitivos.


La siguiente lista ofrece algunos ejemplos de los tipos de comportamientos que son frecuentes en las personas diagnosticadas con trastornos del espectro autista. No todas las personas con estos trastornos tendrán todos los comportamientos, pero la mayoría mostrará algunos de los que se mencionan a continuación.


Entre los comportamientos de comunicación e interacción social se pueden incluir:


Hacer poco contacto visual o hacerlo de manera inconsistente.

  • Tener la tendencia de no ver o de no escuchar a las personas.

  • Compartir rara vez los objetos o las actividades que les gustan, señalándolos o mostrándolos a otros.

  • No responder o demorarse en responder cuando se les llama por su nombre o mediante otros intentos verbales para captar su atención.

  • Tener dificultad para seguir las conversaciones.


A menudo, hablar durante largo tiempo sobre un tema que prefieren, sin permitir que otros tengan la oportunidad de responder o sin darse cuenta cuando los demás reaccionan con indiferencia.


Tener expresiones faciales, movimientos y gestos que no coinciden con lo que están diciendo.

Tener un tono inusual de voz que puede sonar como si estuvieran cantando, o un tono monótono y similar al de un robot.


Tener problemas para comprender el punto de vista de otra persona, o no poder predecir o entender las acciones de otros.


Entre los comportamientos restringidos o repetitivos se pueden incluir:

  • Repetir ciertas conductas o tener comportamientos inusuales, como repetir palabras o frases (un comportamiento llamado ecolalia).

  • Mostrar un interés intenso y prolongado en ciertos temas, como números, detalles o datos.

  • Mostrar demasiado interés en ciertas cosas, como en objetos en movimiento o en partes de algunos objetos.

  • Molestarse por algún cambio leve en la rutina.

  • Ser más o menos sensibles que otras personas a los estímulos sensoriales, como tener sensibilidad a la luz, al ruido, a la textura de la ropa o a la temperatura.

Las personas con trastornos del espectro autista también pueden tener dificultad para dormir y ser irritables.

ETIOPATOGENIA


Hasta la fecha, la etiología del autismo sigue siendo desconocida, se ha propuesto, la posibilidad de dividir el autismo en primario y secundario. La incidencia de autismo en la población general se ha reportado desde 0.5 hasta 1 por 1000, pero en el caso de hermanos ésta aumenta hasta 3 a 5.9%. Es 5 veces más frecuente en niños que en niñas.


Con respecto al autismo primario, los datos actuales apuntan hacia una etiología multifactorial, en la cual la influencia genética es de importancia capital, pero no es la única.


Los casos de tipo secundario explican entre 10 a 30% del total de pacientes y entre las posibles causas destacan la esclerosis tuberosa, rubéola intrauterina, Síndrome X frágil, Síndrome de Cornelia de Lange, Síndrome de Angelman, encefalitis por herpes simple, fenilcetonuria, uso de fármacos durante el embarazo, de todas ellas la más común es la esclerosis tuberosa.

DIAGNÓSTICO


El diagnóstico de autismo se establece sobre bases exclusivamente clínicas, no existe hasta la fecha ningún marcador biológico específico. Los médicos diagnostican los trastornos del espectro autista al observar el comportamiento y el desarrollo de una persona. Por lo general, se puede diagnosticar de manera confiable un trastorno del espectro autista a la edad de dos años. Es importante que las personas con inquietudes busquen una evaluación lo antes posible para poder obtener un diagnóstico y comenzar el tratamiento.


Primera etapa: Evaluación del desarrollo general durante los chequeos periódicos de los niños.

La evaluación específica para trastornos del espectro autista debe hacerse en las consultas de los 18 y los 24 meses.


Segunda etapa: Evaluación adicional

La segunda evaluación la realiza un equipo de médicos y otros profesionales de la salud que son expertos en el diagnóstico de los trastornos del espectro autista.


Este equipo puede incluir a los siguientes especialistas:

Un pediatra del desarrollo, que es un médico con formación especializada en el desarrollo infantil, psicólogo, psiquiatra infantil, neurólogo pediatra, neuropsicólogo.


Existen pruebas de tamizaje se recomienda el M-Chat como la herramienta útil para la confirmación de la sospecha clínica del TEA en niños entre 16 y 30 meses. Sin embargo, para la evaluación diagnóstica se debe incluir el uso de una herramienta diagnóstica específica, como es el Autism Diagnostic Interview-Revised y el Autism Diagnostic Observation Schedule, considerados el patrón de oro, así como la descripción del perfil individual del paciente.

TRATAMIENTO


El tratamiento de los trastornos del espectro autista debe comenzar lo antes posible después del diagnóstico. El tratamiento temprano es importante porque la atención adecuada puede disminuir las dificultades que tienen las personas al mismo tiempo que les ayuda a aprender nuevas habilidades y aprovechar al máximo sus fortalezas.


La gran cantidad de problemas que enfrentan las personas con estos trastornos significa que no existe un mejor tratamiento para el espectro autista. Trabajar en estrecha colaboración con un médico o profesional de la salud es importante para encontrar el programa de tratamiento adecuado.


Medicamentos


El médico puede recetar medicamentos para tratar algunos síntomas que son frecuentes en los trastornos del espectro autista. Con los medicamentos, una persona con uno de estos trastornos puede tener menos problemas de: Irritabilidad, agresión, comportamientos repetitivos, hiperactividad, problemas de atención, ansiedad y/o depresión. Terapia conductual, psicológica y educativa Es posible que se remitan a las personas con estos trastornos a médicos que se especializan en brindar intervenciones conductuales, psicológicas, educativas o para el desarrollo de habilidades. Estos programas suelen ser altamente estructurados e intensivos y pueden involucrar a los padres, madres, hermanos y otros miembros de la familia.


Estos programas pueden ayudar a las personas con trastornos del espectro autista a:

  • Aprender las habilidades necesarias para vivir independientemente.

  • Reducir los comportamientos desafiantes.

  • Aumentar o robustecer las fortalezas.

  • Aprender habilidades sociales, de comunicación y de lenguaje.

PRONÓSTICO


El pronóstico varía mucho y hay pacientes que arrastran toda su vida un severo déficit intelectual, asociado con alteraciones profundas del lenguaje y la conducta, pero también está demostrado que un porcentaje importante de pacientes puede mejorar de forma notable y desarrollar capacidades académicas incluso de nivel universitario.


Algunos autores señalan que hasta 10 a 25% de pacientes pueden tener esta evolución. La mayoría de los expertos señalan un número de factores que se asocia con un mejor pronóstico, a saber: El desarrollo de algún lenguaje comunicativo antes de los seis años, la presencia de retardo mental ligero o ninguno en pruebas de inteligencia no verbal, y la intervención psicoterapéutica lo más temprana e intensiva posible.


REFERENCIAS:

Instituto Nacional de la Salud Mental (2018). Trastornos del espectro autista. Publicación de NIH Núm. 19-MH-8084S.

Alcalá, Gustavo Celis, & Ochoa Madrigal, Marta Georgina. (2022). Trastorno del espectro autista (TEA). Revista de la Facultad de Medicina (México), 65(1), 7-20. Epub 30 de marzo de 2022.

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